La colocación de un implante dental no duele: se realiza con anestesia local, la misma que se usa para tratar una caries. Lo que la gente recuerda no es la cirugía en sí, sino los días posteriores. Acá te contamos qué se siente en cada etapa, sin vueltas.
Durante la colocación
Con anestesia local, la zona queda insensibilizada por completo. Vas a sentir presión y movimiento —el odontólogo está trabajando sobre el hueso—, pero no dolor. Si algo molesta en algún momento, se resuelve ahí mismo: no hay que aguantar nada.
Los primeros días
Es normal algo de inflamación y una molestia parecida a la de una extracción. Se controla bien con el analgésico indicado y frío local las primeras horas. La mayoría de los pacientes vuelve a su rutina al día siguiente.
Cuándo consultar
Si el dolor crece en lugar de bajar después del tercer día, escribinos. No es lo esperable, y preferimos verte antes que esperar.
Cada boca es distinta. Si estás pensando en un implante y querés saber cómo sería en tu caso puntual, la primera consulta es sin costo y te mostramos todo sobre la mesa.

